La radio se
hizo mayor el 30 de octubre de 1938 y fue gracias -o por culpa de- un jovencísimo Orson Welles que, en la víspera
de la noche de Halloween, quiso hacer una broma por la radio haciendo creer que
los extraterrestres estaban atacando la Tierra gracias a un guión adaptado de
la novela de ciencia ficción “La guerra de los mundos” de Herbert. George Wells.
La
historia, que se relató en forma de noticiario, narrando con todo lujo de detalles
y alarma la caída de meteoritos y la llegada de naves marcianas armadas de
rayos de calor y gases venenosos, produjo
una alerta general en todo el país, pues creyeron de verdad que
estaban siendo invadidos por una civilización alienígena.
Aunque
esta es la versión más extendida, lo
cierto es que la histeria no fue tan colectiva, pues no todo el mundo
oyó el programa, sino varios miles de personas despistadas y huelga decir que
la introducción del programa exponía que se trataba de un guión de la novela de
Wells. Pese a ello, la
dramatización de Welles, Orson en este caso, supuso un antes y un después para
un medio de comunicación un tanto arrinconado hasta ese momento.
Los
titulares del día siguiente exacerbaron el suceso, los afectados pidieron la cabeza del responsable y Welles
tuvo que disculparse públicamente. Sin embargo, este curioso episodio en la
historia de la radio no hizo sino aumentar -una
vez que todo el mundo se dio por enterado de que no existía tal invasión- la popularidad y el prestigio de Orson Welles.
Su mayor éxito cinematográfico llegaría pocos años después, en 1941, con "Ciudadano Kane".